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¿Por qué elegimos la versión light?

5 Mar

 

“Si voy a beber de todos modos, entonces prefiero tomar algo que sea light”. Esta afirmación es la que podría resumir el contenido del estudio publicado por Investigadores del Centro Nacional de Investigación de Consumo y de la Universidad de Helsinki, en el que se analiza la actitud de los finlandeses hacia productos diseñados para controlar el peso.

El estudio nos muestra cómo los consumidores podemos tener visiones menos favorables hacia los productos “light” en general pero que aún así optamos por ellos cuando estamos intentando seguir una dieta de pérdida de peso. El estudio investiga sobre la actitud hacia diferentes productos alimenticios para control de peso en relación con la percepción que tienen los participantes en cuanto a comida saludable. Ya en investigaciones anteriores se había demostrado que los consumidores percibimos con una estrecha relación el aspecto saludable de los alimentos y la capacidad de éstos para ayudar a bajar de peso.

A los participantes se les pidió que clasificaran 20 productos diferentes como adecuados o no para el control de peso y se pudo observar de manera general que consideraban que:

  • Los alimentos básicos y no elaborados tenían una imagen más positiva y se percibían como adecuados para el control de peso.
  • Los alimentos procesados, por el contrario, se percibían de manera menos favorable.
  • La mayoría de los alimentos específicamente diseñados para el control de peso se calificaron como inadecuados, por ejemplo, un refresco light, una barrita de muesli light o una cerveza light.

Los encuestados dijeron que el control del peso y la alimentación saludable van de la mano, pero los resultados del estudio muestran que esto no necesariamente llegamos a ponerlo en práctica cuando intentamos adelgazar. Los participantes demuestran tener la creencia de que “se puede engordar comiendo sano mientras que también se podría perder peso comiendo de manera no saludable”. Según los investigadores, existen puntos de vista conflictivos en cuanto a las ideas que cada uno tiene sobre una alimentación saludable, lo cual puede ayudar a explicar la creencia de los encuestados.

Cuando el debate se centra sobre alimentación saludable en general, en lugar de control de peso solamente, aparecen aspectos como los alimentos naturales y el consumo moderado. Los encuestados dudan sobre la necesidad moral , es decir, real, de consumir alimentos light en dietas de control de peso, ya que afirman que “si se come con moderación, los alimentos destinados para el control de peso se hacen innecesarios”. Sin embargo, en el estudio se vio que los consumidores usamos esa sustitución de forma momentánea, es decir, intercambiamos los alimentos “normales” por su versión ‘light’ si los consideramos beneficiosos para una determinada situación, por ejemplo, durante una dieta para bajar de peso.

Los resultados indican que las personas emplean dos perspectivas para evaluar los alimentos adecuados para el control de peso:

  • en el contexto de la totalidad de la dieta los productos light se desestiman  por considerarlos innecesarios,
  • en situaciones específicas, cómo una dieta de adelgazamiento o de mantenimiento, sustituimos a los productos “normales” si estos últimos se considera más perjudiciales.

Esto nos indica que como consumidores no sólo escogemos los alimentos adecuados para no engordar en base a los conocimientos establecidos (energía, grasas, azúcares…) sino también en un conjunto complejo de ideales generalizados sobre alimentación.

Como resumen podríamos decir que vemos el consumo moderado como clave para la pérdida de peso corporal; que los productos para control de peso o light pueden ser evaluados por los consumidores como innecesarios y el consumo de alimentos básicos y sin procesar sería el camino correcto para una dieta saludable. Sin embargo, los productos “normales” se sustituyen por la versión ‘light’ bajo ciertas condiciones para facilitar la pérdida de peso o mantener el peso actual. Y que la percepción de los alimentos destinados a controlar el peso está muy influenciada por diferentes ideales que los consumidores tienen de una dieta saludable y el contexto de la situación de cada consumidor.

Para más información:

Niva, M., Jauho, M., Mäkelä J. (2013) “If I drink it anyway, then I rather take the light one”. Appropriation of foods and drinks designed for weight management among middle-aged and elderly Finns, Appetite 64 (May), pp. 12-19.

 

Consejos para ordenar tu frigorífico

4 Oct

Cuando venimos de la compra y nos disponemos a colocarla en la nevera ¿sabemos cuál es el mejor sitio para cada cosa? o ¿lo hacemos de manera inconsciente? Incluso habrá veces que no tengamos hueco para lo que acabamos de comprar y tenemos que “encajarlo” como podemos para que no se caiga nada. Para que no nos ocurra esto, vamos a repasar unas sencillas pautas para colocar los alimentos en el frigorífico para tenerlos bien organizados, ya que esto garantiza su correcta conservación además de optimizar la vida de nuestra nevera.

Es muy importante mantener la cadena de frío, y meter los productos refrigerados y congelados lo más rápido posible en la neveraparagarantizar que el alimento que  ingerimos este en perfecto estado, lo que nos evitará problemas de seguridad alimentaria, y de esta forma ayudamos a que  se conserven mejor todos los nutrientes.

Para saber cómo colocar los alimentos debemos tener en cuenta la temperatura de cada una de las partes del frigorífico, siempre las partes más frías son las que están al lado del congelador. Los combis que tienen el congelador en la parte baja la parte más fría de nevera sería la inferior, en los frigoríficos que tienen el congelador en la puerta de arriba sería esta la más fría.

Como se ve en la imagen de la FAO, que nos orienta sobre la forma más correcta de colocar los alimentos, se debe seguir un orden en la ubicación de cada uno de los alimentos dentro del frigorífico.

Para frigoríficos no combi, como el de la foto:

  • Parte superior muy fría (2ºC) los cocinados y productos listos para consumir como embutidos.
  • Parte central temperatura media (4-5ºC), productos lácteos y envasados.
  • Parte inferior menos fría (8ºC) los crudos como aves, carnes y pescados, aunque en este tipo de neveras no es a parte más fría se deben colocar abajo para prevenir que provoquen contaminaciones cruzadas a otros alimentos listos para consumir.
  • Cajones de abajo (10ºC) frutas y verduras sueltas o bolsas agujereadas
  • Anaqueles de la puerta, los menos fríos (10-15ºC) productos que requieren refrigeración ligera, como refrescos, salsas (mayonesa, ketchup…), mermeladas, mantequilla, conservas y los huevos.

 

Fuente: http://www.consumer.es/seguridad-alimentaria/ciencia-y-tecnologia/2002/04/02/1425.php

 Más Consejos:

Es importante que los alimentos no estén tocando a la pared del fondo de la nevera para que no cojan humedad y que estén separados unos de los otros para que fluya el aire correctamente.

El frigorífico no sirve para almacenar cosas, así que no debemos sobrecargarlo para evitar el riesgo de dañar su funcionamiento.

Lo más adecuado para una buena conservación es guardar los alimentos en recipientes herméticos o con papel de film para evitar la proliferación de bacterias y evitando el contacto entre alimentos crudos y cocinados. No hay que guardar restos de alimentos en latas de conserva

Lo más útil es colocar los alimentos en función de su caducidad, dejandolos de caducidad más cercana en la parte externa y los demás en la interna.

Nunca debemos exponer los alimentos a cambio de temperaturas bruscos, sino que cambiaremos su temperatura de manera progresiva. Dejaremos un alimento recién cocinado que consiga una temperatura más baja antes de meterlo en la nevera o congelador. Si queremos descongelar un alimento lo pasaremos primero a la nevera y luego a temperatura ambiente.

ALIMENTOS QUE NO REQUIEREN REFRIGERACIÓN

Aunque colocar todos los alimentos en el frigorífico sea la tendencia más habitual que se sigue en la mayoría de los hogares. Y la conservación de muchos alimentos está ligada a su conservación en frío, no todos requieren el uso de la nevera. En algunos casos, incluso se acelera su deterioro. Algunos ejemplos:

  • El tomate: el frío daña las membranas y la pulpa se vuelve insípida, es mucho mejor mantenerlo a temperatura ambiente.
  • Las frutas de origen tropical tampoco son adecuadas para mantenerse en el frigorífico, sobre todo el aguacate, que si se coloca en el frigorífico cuando aún está duro, cuando se vaya a consumir quedará su pulpa dura como una piedra. Con la piña y el plátano pasa lo mismo, es preferible dejarlos fuera del frigorífico ya que la baja temperatura impide que las enzimas actúen y los frutos maduren.
  • Las patatas, cebollas y ajos siempre hay que almacenarlos fuera de la nevera.

Dietas Milagrosas ¿Sabes identificarlas?

28 Jun

A lo largo de los años se han desarrollado o incluso se han inventado diversos tipos de dietas populares para conseguir una pérdida de peso rápida y eficaz que en muchos casos es fruto de una búsqueda de beneficios económicos, más que la promoción de una dieta sana e equilibrada.

Estas dietas o combinaciones de alimentos que prometen la solución para la pérdida de peso están basadas en principios científicos infundados o en el mejor de los casos no demostrados científicamente. El uso terapéutico de las denominadas “dietas milagrosas” carece de validez científica en el tratamiento de la obesidad, ya que en la mayoría de los casos, pacientes obesos que se han sometido a estas dietas de moda, a la pérdida de peso le sigue una recuperación ponderal mayor que el adelgazamiento obtenido, y en el peor de los casos, carencias nutricionales y alteraciones metabólicas que pueden conducir a enfermedades severas e incluso hasta la muerte.

Estas dietas prometen hacer que se pierda mucho peso en poco tiempo, cuando lo consiguen es a costa de la salud y, además, enseguida se vuelve a recuperar, ya que no se puede perder en pocos días lo que se ha ganado en varios meses o años.

Aspectos comunes

La mayoría de las dietas mágicas poseen algunos aspectos en común:

  • Están prescritas por personas ajenas al campo de la nutrición.
  • Tienen una descripción muy imprecisa.
  • Auguran elevadas promesas de pérdida de peso para la motivación del paciente.
  • No poseen eficacia comprobada.
  • Poseen refutables fundamentos dietéticos.

La diferencia de llevar a cabo una “dieta milagrosa” o una dieta hipocalórica equilibrada avalada por un experto en nutrición es muy clara: con las dietas milagrosas existe la posibilidad de poner en riesgo la salud. Por tanto, es muy importante aprender a identificar este tipo de dieta y conocer el peligro de llevarlas a cabo.

 

 https://www.facebook.com/Midietacojea

 

La clasificación de las dietas mágicas puede hacerse desde múltiples y variados puntos  de vista, según las características de sus componentes, efecto conseguido, procedencia, composición o fundamento al que atribuyen su eficacia. Se pueden encontrar:

  • Dietas hipocalóricas desequilibradas:

En estas se incluyen la dieta dela Clínica Mayo, Dieta “toma la mitad”, Dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular, existiendo una adaptación metabólica a la disminución drástica de la ingesta energética, que se caracteriza fundamentalmente por una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosos déficits en nutrientes sobre todo si se prolongan por largos períodos de tiempo.

  • Dietas disociativas o disociadas:

Dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, Dieta Hollywood, Dieta de Montignac, Antidieta, etc. Se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirse según determinadas combinaciones. No limitan la ingesta de alimentos energéticos sino que pretenden impedir su aprovechamiento como sustrato energético con la disociación. Evitan mezclar en una misma comida glúcidos y proteínas para que el organismo se vea obligado a quemar sus reservas de grasa para obtener más energía. Están basadas en conceptos totalmente erróneos y sin ninguna base fisiológica. La disociación de alimentos resulta un tanto utópica, ya que pese a existir alimentos ricos en proteínas y otros ricos en féculas, un mismo alimento puede contener ambos nutrientes.La Sociedad Españolapara el Estudio dela Obesidad (SEEDO) ha lanzado la voz de alerta sobre el peligro de estas dietas, afirmando que muchas son “pura fantasía”.

Mataix: una de las grandes falacias es la presunta incompatibilidad entre nutrientes y el éxito de las llamadas “dietas disociadas”. Estas teorías “tienen cierta base, pero no son estrictamente verdad. El que se las inventó no sabía nada de fisiología digestiva. No existe incompatibilidad entre nutrientes”.

  • Dietas excluyentes:

Se basan en eliminar de la dieta algún nutriente. Estas dietas pueden ser:

  1. ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas, comola Dieta Dr. Prittikin yla Dieta del Dr. Haas;
  2. ricas en proteínas y sin hidratos de carbono: Método Dukan, Dieta de Scardale, Dieta de los Astronautas, Dieta de Hollywood y la Dieta de la Proteína Líquida.
  3. ricas en grasa: Dieta de Atkins, Dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas. Pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo (acidosis, cetosis, aumento de colesterol sanguíneo, etc.).

Esther R.S.

http://aedninforma.blogspot.com.es/2012/06/dietas-milagro-el-69-de-las-pacientes.html

Dos tomates y dos destinos

6 Jun

Este vídeo creado por Veterinarios Sin Fronteras muestra de una forma cómica las modalidades de tomates existentes en la actualidad, uno, más relacionado con el modelo tradicional de agricultura, con un sabor determinado y condicionado a la realidad del contexto en el que se planta y el otro, proveniente de un proceso más indsutrailizado, que se caracteriza por una producción en masa y que por consiguiente, carece de sabor.

Os dejamos aquí el vídeo para que lo veáis, es muy simpático. Ah y yo también soi soy más de Maurucio, ¿y tu?

¿Qué es alimentarse bien?

30 Mar

¿Cómo alimentarse bien?

Se relaciona alimentarse bien (nutrirse bien) con la buena salud.

Pero comer bien NO es:

  • Comer mucho
  • Eliminar alimentos de la dieta
  • Abusar del consumo de vegetales frente al consumo de alimentos de origen animal

Comer BIEN ES alimentarse con una dieta saludable que requiere del sentido común y del conocimiento de unas reglas, las cuales aportarán las bases para conseguir un plan dietético nutritivo.

Las 7 reglas de oro de la alimentación saludable

  1. Comer variedad de alimentos
  2. Elegir alimentos bajos en grasa y colesterol
  3. Aumentar en la dieta el consumo de hidratos de carbono y fibra
  4. Reducir la sal en la dieta
  5. Mantener el peso deseado (Equilibrio entre consumo y gasto)
  6. Tomar de1 a2 litros  de agua de bebida al día
  7. Moderar el consumo de alcohol


Elegir alimentos bajos en grasa y colesterol

Cuanto mayores son los niveles de colesterol (LDL) en sangre mayores son las posibilidades de desarrollar enfermedades coronarias (arterosclerosis).

Alimentos ricos en colesterol:

  • Carnes rojas (ternera, carnes de caza…)
  • Yema de huevo
  • Productos lácteos
  • Vísceras
  • Grasas invisibles (Tocino, embutidos, bollería…)

Hay que revisar el tipo y la cantidad de grasa que se consume en la dieta.

Mantener el peso deseado

Nuestro cuerpo recibe calorías cuando se come y las utiliza cuando está activo. Si se consumen más calorías de las que se gastan, el exceso de éstas se almacena principalmente en forma de grasa. Debemos buscar el equilibrio entre la comida que se ingiere y la actividad física que se realiza, siempre de acuerdo a las características físicas de cada persona. A partir de los 30 minutos seguidos de ejercicio empezamos a quemar grasa acumulada. Por eso es conveniente caminar a un buen ritmo durante más de 30 minutos al día.

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